10.039

No se refiere a la cantidad de espectadores del domingo en Chapín o en Carranza. Tampoco es un número para la lotería de Navidad, aunque de cierta lotería macabra se trata. 10.039 son los hombres y mujeres que en El Puerto han recibido hasta el mes de octubre la estremecedora sentencia “queda usted despedido”, o que se han acercado al Sistema Andaluz de Empleo en busca de una oportunidad casi imposible: encontrar trabajo.
Hay personas que no recuerdan el santo de su pareja, ni siquiera la fecha de su aniversario de bodas, pero qué pocas llegan a poder olvidar la hora y el lugar exactos en que, después de años entregando la fuerza de sus manos o de su inteligencia a una empresa, se les acercó su jefe y, con más o menos tacto, les dijo: “ya no vengas a trabajar mañana”. En unos segundos, y a una velocidad endiablada, pasan por el corazón, la cabeza y las tripas, la hipoteca de la casa, los estudios y la ropa de los hijos, la letra del coche y hasta la cervecita de los fines de semana con los amigos. La vida del parado sufre un vuelco completo y uno se pregunta ¿qué hago ahora con unos meses de paro o 420 € de ayuda? Para más escarnio de los parados, estas cifras del desempleo se entrecruzan con noticias de “chorizos” de cuello blanco, empresarios, alcaldes, concejales y políticos de distintos partidos que arrasan con millones de recursos de todos los ciudadanos hacia sus paraíso privados. ¿Ante esta tremenda e injusta locura qué podemos hacer? Ciertos listillos de izquierdas ven en la formación de los parados la salida a todos sus males. Nos recuerdan al juego de las sillas en el cual un número siempre mayor de personas que de sillas, giran en torno a las mismas y, a una señal, intentan sentarse todas, lo cual es imposible porque faltan sillas. La formación de los parados es imprescindible pero, aunque todos lleguen a ingenieros, si no hay puestos de trabajo para todos, siempre algunos, con frecuencia los más necesitados, quedarán fuera del mercado laboral.Por su lado la derecha de siempre continúa con su cantinela de siempre: flexibilidad del empleo, abaratamiento de los costes laborales y del despido, rebajas en las cuotas empresariales a la Seguridad Social, etc. Medidas, todas ellas, aplicadas por las empresas desde hace muchos años y que han provocando el constante deterioro de la situación.
No somos expertos en mercado laboral, pero algo entendemos de justicia y de solidaridad. Desde esta experiencia, nos parece necesario el cambio del modelo productivo actual, basado en el máximo beneficio del capital, por otro que tenga en cuenta el bien de la mayoría de los ciudadanos. También creemos como imprescindible un Sistema Fiscal que grave más a los que más tienen, sean estos empresarios, políticos o futbolistas. Será la mejor forma de distribuir la riqueza que es abundante pero que está concentrada en pocas manos y obtener suficientes recursos para dar a los desempleados unas prestaciones que les permitan poder llevar una vida digna.
Después del papel desempeñado por los grandes bancos durante la crisis económica, vemos necesario también el control de sus beneficios, de los sueldos a sus ejecutivos y del traslado de recursos, en forma de créditos favorables a las empresas que de verdad quieren crear empleo y a las personas que necesitan préstamos para sus necesidades.
Finalmente, para que este cambio vaya siendo posible es imprescindible que, los ciudadanos de a pie, dejemos a un lado las orejeras partidistas e ideológicas y unidos gritemos con nuestras opiniones, nuestros votos, y nuestras acciones ¡basta ya!, desterrando la usura, la avaricia, la corrupción y el transfuguismo. De paso, podíamos enviar al paro a los políticos “basura” que se felicitan porque este mes de octubre ha subido el paro menos que en octubre del 2008. El día en que todos estemos parados batirán palmas a rabiar porque ya no será posible un nuevo aumento del paro.
10 de noviembre de 2009 ANDAD-Madres Unidas contra la Drogodependencia






