Varios colectivos piden mejoras en la atención sanitaria a los presos
Andad, Anydes y APDHA se concentran hoy ante Puerto 1 y 2 con motivo del Día Mundial contra el Sida reivindicando mayores recursos médicos para las prisiones
Álvaro Sánchez /Diario de Cadiz. El Puerto
"Que el derecho a la salud no se pare a las puertas de las cárceles". Ese es el lema bajo el que hoy se concentrarán ante las prisiones de Puerto 1 y 2 las asociaciones Andad, Anydes y Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), en un acto que vienen repitiendo cada año en el Día Mundial contra el Sida.
Estos colectivos pretenden con ello sacar a la palestra la situación de los presos enfermos, denunciando la falta de medios sanitarios disponibles para su atención que provoca que, según el portavoz de APDHA, Rafael Lara, la media de edad de los fallecidos en prisión ronde los 42 años mientras que fuera de ella roza los 80. Lara, que estuvo acompañado durante su intervención en la sede de la APDHA por Eduardo Manzanas, secretario de la asociación Andad, recordó que el 8% de los presos españoles (más de 6.000) están infectados de VIH, una tasa muy superior a la existente entre la población española, que es del 0,3%. También incidió en que el 27% de los internos en prisión sufre Hepatitis C, lo que hace necesario que se movilicen más recursos sanitarios. Para ello, una de las soluciones que propone Pro Derechos Humanos es que la salud de los presos pase a depender del sistema sanitario público en lugar de ser responsabilidad de Instituciones Penitenciarias, tal y como sucede actualmente. "El ambiente penitenciario no garantiza la atención sanitaria de los pacientes, está concebido como un medio de represión. La asistencia especializada no se presta adecuadamente y es más importante llevar al preso ante el juez que ante los especialistas", afirma Lara.Los datos relativos a los internos en El Puerto dejan ver que entre los 2.713 presos de Puerto 1, 2 y 3 existen 504 casos de VIH y 113 enfermos de Sida. Un número muy superior a la tasa existente fuera de los muros de la cárcel que se explica por las condiciones de marginación y drogadicción que acompañan a muchos de los presos, 19 de los cuales han perdido la vida en estos tres últimos años en prisiones de la ciudad afectados de Sida. Para Lara, estas cifras "son datos estremecedores que dan idea de la falta de un sistema de salud adecuado. Exigimos que se cumpla la legislación española que dice que se ha de excarcelar a los presos que tienen enfermedades incurables. La cárcel no es un sitio adecuado para el preso enfermo".
Colectivos como inmigrantes, prostitutas y drogadictos se ven especialmente afectados, por ello estas asociaciones piden especial atención para estas personas en situación de exclusión. "Solicitamos la misma atención para todo el mundo y defendemos que igual que ha ocurrido con la metadona, se dispense terapéuticamente heroína para evitar más contagios" piden en Andad.
Sin embargo, también existen progresos. En 2008 el número de contagios de VIH en cárceles españolas disminuyó un 17% respecto al año anterior, un dato esperanzador ante el que, como dice Manzanas, "no conviene bajar la guardia".






