Viviendas dignas para todos (3-02-07)
En estas noches de invierno es más fácil descubrir el valor de una vivienda digna, en la cual resguardarse de las inclemencias del tiempo y poder compartir mesa y conversación con la familia y los amigos. Comiendo más o menos, vistiendo mejor o peor, se puede ir tirando, pero sin un techo no hay manera de poder mantener la dignidad personal.
Pues siendo un derecho tan importante y básico, son millones las personas que en España no pueden disfrutarlo. El suelo y, como consecuencia, la vivienda se ha convertido en un elemento de especulación, con el cual los que tienen dinero, incluso negro, pueden blanquearlo y multiplicarlo con gran facilidad.Hemos llegado a una situación paradójica, absurda y sangrante: la existencia de millones de personas sin techo o en búsqueda de una vivienda digna y a la vez millones de casas cerradas esperando que se doble su valor.
Y en El Puerto ¿Qué pasa? Según se vende en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), nuestra ciudad es una ganga: hermosa ciudad, buenas playas, vida tranquila, zonas verdes… Sin embargo, nosotros conocemos también otra realidad menos idílica: miles de jóvenes que no pueden salir de la casa de sus padres porque, a pesar de haber unas 3.000 viviendas vacías, no pueden adquirirlas porque los precios son incompatibles con su situación económica.
Por otro lado, son ya muchas las familias que en el casco histórico de nuestra ciudad viven de alquiler en casas que, por la desidia de sus propietarios y por la indiferencia de las autoridades se están derrumbando o deteriorando con grietas, goteras, haciendo insegura e inhumana la vida de ellas.
Varias de estas familias han dicho ¡BASTA! y están creando una Plataforma de Afectados, integrada en el Foro Social. Desde ANDAD, que siempre ha tenido como objetivo la lucha por una vida digna para todas las personas, no podemos menos de estar a su lado, apoyando sus reivindicaciones.
Junto con estas familias, y con el FORO SOCIAL, exigimos que las autoridades locales, autonómicas y nacionales pongan la voluntad y los medios necesarios para dar solución al problema de la vivienda, que a tantos millones de personas nos tiene angustiadas.
La vivienda, lo mismo que la educación y que la atención sanitaria son derechos fundamentales que, no sólo deben figurar en la Constitución y en el Estatuto Andaluz, sino que también y principalmente deben estar atendidos realmente de modo que todas las personas podamos disfrutarlos. Sólo así nuestra dignidad estará siendo respetada.






